¿Cómo prepararse para la vejez?

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Hoy vamos a hablar de un tema muy interesante ¿Cómo prepararse para la vejez? La aceptación del paso de los años es algo que a muchas personas les puede llegar a costar. Es por eso que hoy vamos a reflexionar muchos aspectos sobre este tema.

Que el tiempo pasa es una verdad inexorable. Y que en algún momento todos vamos a morir, es una realidad que pocos dimensionan. Actualmente se sobrevalora tanto la juventud y la apariencia juvenil que, por contraposición, queda descalificada la última etapa de la vida, con sus canas, su ritmo más tranquilo, su visión del mundo y sus experiencias.

No quiero envejecer

¿Por qué la mayoría de las personas reniegan del paso del tiempo? Es como resistirse a la vida misma. Envejecer es el último ciclo que toca atravesar a todos, si no se interrumpe por algún destino trágico o una enfermedad, lo natural es que todos lleguemos a esta etapa de la vida.

Actualmente se ha extendido en más de 15 años la expectativa de vida que tenían nuestros abuelos. Sin embargo, muchas veces no se sabe qué hacer con este tiempo ganado. Es absurda la postura del “no quiero envejecer”, como la postura del “no quisiera morir”. Llega un tiempo en el cual ya no es posible darle batalla a la vida para moldearla a voluntad, solo queda aceptar las circunstancias tal cual se presentan.

Sería bueno que como sociedad revisáramos el contexto bajo el cual nos formamos. Muchas personas seguramente se preguntaran ¿Cómo aceptar la vejez? ¿Cómo tener una vejez feliz? o ¿Cómo prepararse para la vejez?. Pero la verdad es que no nos preparan para envejecer ni para morir, como si socialmente estuviera bien visto no plantearse estos temas, quizás porque no hay algunas respuestas. Cada individuo debe elaborar su propia visión.

Otro punto de vista

Hay mandatos circulando que se incorporan como verdades y no siempre lo son. Por ejemplo, que para ser exitoso y bien visto hay que ser joven. Que solo se puede sentir la vida plenamente hasta cierta edad. Que después de los 45 años no se puede comprender nada, etc. El listado de mandatos que condenan a las personas luego de cierta edad es amplio. Y casi todos conducen a la misma conclusión: llegar a la etapa de adulto mayor no tiene nada de positivo y mejor si ni se piensa en la muerte, ya que es algo que no se puede controlar.

Así, estos supuestos que circulan en el inconsciente colectivo tiñen la forma en que las personas se preparan para la vejezLas circulación de mandatos y su internalización es inevitable, pero pueden identificarse y modificarse. Cuando una realidad no se puede cambiar, lo que se puede cambiar es el enfoque.

Y esto puede impactar en la vivencia y en cómo se explica lo que está sucediendo. Se pueden modificar las percepciones de esa situación y, así, es posible tener otra visión acerca de esta etapa que viene después de la jubilación y que puede ser disfrutada.

¿Cómo afrontar la vejez?

Vamos a hablar sobre cómo prepararse para la vejez.

Revalorizar el paso de los años

¿Qué pasa si miramos a nuestros abuelos con respeto, honrando lo que han vivido, los dolores que superaron, la fuerza con la que se enfrentaron a su realidad, considerando el mundo en el que vivieron, seguramente menos confortable y menos tecnológico que el actual?

¿Qué pasa si asumimos que todos llegaremos a esa instancia de la vida -si no se nos interrumpe antes- pretendiendo respeto, consideración e integración? Quizás nos conmovamos por la situación de esta gran cantidad de gente. Y que en todas las familias está presente: abuelos, tíos o padrinos que ya superaron los 65 años.

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Esta integración implica sentir a los mayores como parte del todo, formando la trama social que no es posible apartar.  Ya que se vería afectada toda la estructura social. Esto requiere también que de políticas públicas dirigidas a mejorar aspectos que tienen que ver con la salud, el esparcimiento, las posibilidades de trasladarse, de concurrir a lugares públicos, etc.

Sugerencias básicas para la gente mayor:

Prepararse para la vejez.

Mantenerse activo, socializar pues la soledad no es aconsejable a esta edad; interesarse por aprender a usar las nuevas tecnologías –computadora, celular, navegar en internet, sacar fotos, etcétera-, además de su humor. Es más agradable compartir con gente que tiene una mirada positiva, que con aquellos que solo hablan de enfermedades y problemas. Y, por supuesto, la auto-valoración. Esto implica atesorar lo vivido, auto-respetar la experiencia ganada y, mientras sea posible, mantenerse autónomo, gestionando las propias necesidades. Si se quiere hacer algo, simplemente hay que hacerlo.

Sugerencias básicas para la gente joven:

A partir de los 45 años uno ya empieza a prepararse para la vejez. Cuidar el cuerpo, la alimentación y erradicar vicios (cigarrillos, alcohol, vida sedentaria, etc.) pueden prevenir enfermedades en el futuro. Los famosos “hábitos saludables” que reducen el estrés, pueden garantizar un mejor pasar luego de los 65 años, incluso extender el tiempo de vida. Cada vez más jóvenes van comprendiendo la seriedad de este tema.

¿Cómo prepararse económicamente para la vejez?

Las personas en etapa productiva se preparan para la vejez desde lo económico. Conseguir un puesto de trabajo estable, ahorrar dinero para invertir, planificar un emprendimiento para tener una entrada extra de dinero o compensar la reducción del sueldo cuando pasan a ser pasivos. Pero pocos piensan en preparar la red afectiva que los va a sostener y acompañar cuando sean mayores.

Ya sea desde lo familiar o desde lo social, tener esta red de contención con quien compartir la vida es la gran garantía del buen envejecer. Esto significa cuidar los afectos, dedicar tiempo a la familia y los amigos.

Invertir en vínculos saludables es la mejor forma de prepararse para llegar al final del camino acompañados y rodeados de experiencias positivas. Cómo llegamos a la última etapa del camino depende de cómo lo hemos transitado.

El anciano del mañana depende del adulto que somos hoy.

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